Castillo

La primera referencia histórica data 1127, conocida entonces como “Talamantos”, siendo el castillo construido en 1177. El castillo de Talamantes perteneció desde 1209 a los Templarios, quienes controlaban desde allí las cercanas minas de plata de Calcena. Donde tenían otro pequeño castillo. Tras la desaparición de la Orden del Temple, pasó a los Hospitlarios, permaneciendo bajo su control hasta 1785.

Es el típico castillo roquero, asentado en lo alto de unas rocas. Está situado entre dos barrancos, coronando una cresta rocosa. Sus coordenadas son Lat. N. 41° 44′ 05″ y Long. E. 2o 00′ 30″. Su altitud es de 924 m. Domina el barranco de Peñezuela en la vía de Castilla por las Peñas de Herrera.

La planta es alargada, adaptándose a la espina rocosa y estrecha, encrestada. Sus dimensiones son de 32 x 8 m. En uno de los extremos; el de más fácil acceso, se sitúa una gran torre a modo de mojón, de planta rectangular de 6 m. de lado. De los extremos de esta torre salen dos lienzos, de los que sólo se conserva el norte, con almenas con saeteras.

La fábrica es de mampostería, de gran consistencia. El lienzo conservado en el lado Norte tiene en su centro un torreón de planta rectangular, acusado hacia el exterior y abierto al interior.

Talamantes es un claro ejemplo del castillo fronterizo, cuya función primordial es la de controlar una posible vía de penetración desde Castilla hacia el valle del Ebro. Por ello se encomendó su custodia a la orden de San Juan, al igual que ocurrió con el castillo de Anón.

El caserío se agrupa a la sombra del castillo, apiñado en la ladera y parte del pequeño valle que configura el barranco de Peñezuela.

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